Pepe El Boleco en La Libre Flamenco

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Pepe El Boleco en La Libre Flamenco

El joven cantaor Pepe El Boleco será el próximo protagonista de La Libre Flamenco, el encuentro flamenco mensual en La Libre de Barrio de Leganés.

Pepe El Boleco, joven cantaor de la localidad sevillana de La Puebla de Cazalla con 16 años de edad, es el próximo intérprete en La Libre Flamenco, el escaparate que un domingo de cada mes organiza Pacolega en La Libre de Barrio, librería con proyecto social que está situada en el número 4 de la calle Villaverde de Leganés. Pepe El Boleco compartirá escenario con Antonio J. García a la guitarra flamenca, y las palmas de Hermanos Gamero. Será el domingo 15 de abril a partir de las 19:30 horas, con las entradas a 7 euros en taquilla.



El cante de Pepe El Boleco, explicado por Jaci González

Mis dos momentos favoritos en los recitales de Antonio Núñez 'Chocolate' eran los tarantos y los fandangos. El cantaor jerezano de nacimiento, con posterior desarrollo sevillano, también era muy buen intérprete en otros cantes. Pero siempre tuve predilección por sus momentos por tarantos, que tendía a llevárselos hacia los mundos Manuel Torre, y las apoteosis por fandangazos. En diversas ocasiones tuve la suerte de estar escondido detrás de las bambalinas de teatros escuchando aquellas cosas, después de pasar con él los momentos previos a las actuaciones. Era consciente de ser testigo, desde dentro, de conceptos que recordaría el resto de mi vida. Que grande el instante que, normalmente para despedirse, Antonio decía "ahora les voy a hacer unos fandangazos", como así denominaba él mismo a su mundo fandanguero, siempre era el aviso de que algo grande estaba a punto de pasar. También había otro cantaor, Agujetas, que tuve la suerte de escucharle cantar en escenarios de toda España, a veces también escondido entre telas escénicas, otras veces bajo el escenario. Siempre recuerdo mejor las ocasiones en las que Antonio Benamargo le organizaba recitales en Madrid, ciudad donde el jerezano roteño se centraba más en dar lo mejor de sus cosas. Eran unos recitales bastante curiosos, porque fue un cantaor de disertaciones conceptualmente complicadas entre cante y cante, así que lo necesario era quedarse con lo que literalmente fuera su cante, asuntos en los que yo era y seguiré siendo muy fan de sus seguiriyas.

Chocolate y Agujetas eran dos conceptos de cantaor diferentes entre sí, había ciertos aspectos en común, pero eran personas muy distintas, con sus propios conceptos cantaores muy identificables. Aún así, siendo diferentes entre sí, en mi memoria siempre les he tenido clasificados juntos. No es por ser coetáneos, de la misma generación, es porque hay un asunto de fondo conceptual que me provocaba esa circunstancia. Asunto de fondo conceptual que ahora, 13 años después de fallecer Antonio, 3 años después de la desaparición de Manuel, de repente es evidente en los escenarios a través del cante de un niño morisco, Pepe El Boleco. Él asimila los conceptos de aquellos tarantos y fandangos de Chocolate por un lado, los conceptos seguiriyeros de Agujetas por otro lado, consigue hacer recordar como nadie que todo eso sucedió en su momento, y al mismo tiempo también añade a todo eso una tercera dimensión de estilo propio. Sorprende teniendo en cuenta varios factores, como que por simple asunto de edad, él conscientemente solo puede haber descubierto a Chocolate a través de discos y vídeos, Pepe sería un niño de apenas tres o cuatro años cuando nos dejó aquel grande de los asuntos de la sevillana Alameda. Pero escuchando la voz de Pepe El Boleco, parece que este niño hubiera estado viviendo durante años con Chocolate y como Chocolate en aquella pandilla flamenca regentada por Pastora. Y es un niño, aún menor de edad, cantando tremendo y ya formando un concepto propio de cantaor flamenco, un concepto que siempre será necesario. Su futuro artístico solo dependerá de cómo sean los mundos industriales que estén a su alrededor durante los próximos años. De momento, y sin haber llegado a la edad adulta, cantaor hay, tremendo cantaor.